Cris Alcázar Menu

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La vida, tete

Hoy es de esos raros días en los que me siento inspirada, o bien busco aquí mi refugio de desahogo y contar cosas…

Un día me llamó una empresa que quería trabajar con nosotros, que tenían buenas referencias, que hiciéramos una propuesta etc, y como siempre elaboramos una propuesta guay, les gustó, les encajó y fuimos a verles a Madrid, luego ellos vinieron a vernos, firmamos una hoja de encargo para formalizar la relación y empezamos a currar juntos. Desde un principio hubo una buena conexión profesional, nos dejaban hacer y nosotros hacíamos.
Por falta de herramienta hicimos una web nueva, un wordpress a medida, sencillo, currado y con todas las funcionalidades que necesitábamos, como siempre un precio muy ajustado para que pudiera salir adelante con el mínimo coste posible. Pues ya que te pones renueva el hosting a otro más barato… lo de siempre, les estaba cobrando alguien mucho más por revenderles el hosting, contraté uno nuevo, lo puse a su nombre. Me vi negra para recuperar los dominios que los tenía una antigua persona de confianza, tuve que crear una carpeta nueva donde ir poniendo todos los correos que gasté para poder recuperar los dominios, horas de tiempo y gestiones sin cobrar claro! un buen cliente!

Pasan los meses y conseguimos muchísima interacción, todo el contenido que generábamos funcionaba y funciona muy bien, creando una comunidad de clientes y fans… nos pidieron contactos B2B, a otro nivel comunicativo, pues desarrollamos un plan para captar cliente profesional. Más de 200 correos en unos pocos meses de personas interesadas en el negocio, no está nada mal!

En algún momento decidimos cambiar la marca, en cada sitio tenían un logo distinto, así añadir coherencia y diferenciación. Hicimos un manual de marca, y claro como no, lo imprimimos como detalle del cliente, unos 20 ejemplares en un papel chulo, es un buen cliente joer!

Así un montón de cosas, ellos pedían nosotros hacíamos, nosotros pedíamos ellos hacían, siempre con mucho cariño y dedicación, su éxito es el nuestro… pero a veces el negocio va bien y parece que nos hacen poco caso… si no existe una comunicación fluida es complicado realizar un calendario editorial y seguir una estrategia de marketing… pasan meses y nuestro enlace no nos manda info, no sabemos nada, no sabemos si las campañas funcionan o no, las comunicación funciona porque hay métricas que así lo dicen, pero claro a veces sin tener reuniones o propuestas vamos a ciegas.

Pasan unos meses de “ausencia” hasta que nos llega un burofax que dice que no quieren seguir currando con nosotros, gastar 40€ en algo que se soluciona con una llamada, más el reproche o mal quedar que supone… no es la primera vez, nos ha pasado con algunos otros clientes a los que les hemos entregado el alma mientras currábamos porque nos lo creíamos mucho y sienta mal, sienta fatal.

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Ojalá fuéramos fríos y profesionales, hoy un cliente y mañana otro, pero no, cuando nos gusta un cliente, nos ponemos en su papel y lo damos todo. Echamos horas extras, como ir a reuniones durante la baja maternal, ir sábados a cubrir eventos o calmar los ánimos de algún proveedor, solucionar marrones varios sin cobrar, traer proveedores de confianza para que arreglen entuertos con el prestashop, el hosting o la base de datos… claro que duele que te manden una carta oficial diciendo que no te quieren, y sobre todo con la confianza y la cercanía que se ofrece no merece la pena quedar tan mal.

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Así llego a uno de mis mantras en la vida: Con lo poco que cuesta quedar bien, inténtalo!

pues ya me he desahogado, puta vida tete esta la de los burofax.

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